En esta industria, vital para el país, las modificaciones tienen que ver más con robustecer funciones críticas que con reemplazo de perfiles, explica Luis Sapaj, gerente de CircularHR.
En pleno 2026 no es ninguna novedad que las diferentes industrias se ven arrastradas a generar cambios por el uso de la tecnología en sus distintas áreas. La minería no es la excepción. Cuando hablamos de las tecnologías de operación (TO), las modificaciones que se están implementando en las compañías mineras se apalancan en la automatización de procesos, la inteligencia artificial y la gestión de data.
Algo que no necesariamente implica un reemplazo de perfiles: es más bien el robustecimiento de funciones críticas que exigen que trabajadores con actividades que antes eran inherentemente manuales.
“La industria busca que hoy los trabajadores sean capaces de interactuar con sistemas automatizados, interpretar datos operacionales y en algunos casos, incluso, tomar decisiones apoyadas en plataformas digitales”, dice Luis Sapaj, gerente de CircularHR.
El experto, además, explica que lo que está ocurriendo es que los perfiles tradicionales, operadores, mantenedores y profesionales de procesos, están integrando nuevas habilidades. “La transformación digital está redefiniendo las competencias requeridas. Algunas de ellas muy transversales, como el análisis de datos y otras claramente muy específicas a las funciones productivas y roles dentro de la cadena de valor”.
Las brechas existentes
Si bien muchas organizaciones, y sus respectivas operaciones, ya disponen de herramientas digitales no siempre cuentan con las estrategias de adopción digital 100% mapeadas en perfiles críticos.
Algo que CircularHR ha visto en la gran minería nacional. “Hoy existen brechas no solamente a nivel de competencias digitales o habilidades tecnológicas, sino que en competencias habilitantes de integración, lo que se traduce cómo desarrollar a profesionales y técnicos que combinen conocimiento minero con capacidades tecnológicas y habilidades de relacionamiento”, profundiza Sapaj.
A lo anterior añade que en Chile varias grandes compañías, algunas de ellas con operaciones en otros países, están avanzando con fuerza en automatización, analítica y gestión de datos sobre todo en los CIOs/GIOs.
Competencias claves para el futuro
En el sector, las competencias de integración han evidenciado ser muy relevantes a la hora de habilitar la adopción digital. Según la consultora de Fundación Chile, algunas más visibles son la de Trabajo Integrado en Red y la de Gestión de Ambientes Digitales. Estas, que si bien se fundamentan en uso de tecnología, también poseen un fuerte componente de integración entre roles, personas y procesos.
Otras habilidades que serán fundamentales y críticas tienen que ver con las transversales: pensamiento crítico, resolución de problemas y aprendizaje continuo. Estos cambios tienen que venir no solo de las compañías. Es fundamental que el mundo educacional esté en sintonía con lo que requiere la industria.
Así, mientras las empresas deben liderar procesos de reconversión y capacitación de sus trabajadores, el sistema educativo debe fortalecer su oferta, especialmente en los establecimientos STEM, conectando de manera ágil su oferta formativa a las necesidades de la industria.
Finalmente, a nivel de estado, las políticas públicas deberían orientarse a definir estándares y promover alianzas entre industria y formación para acelerar el desarrollo de talento.




