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11

noviembre 2019

Estrategias de recuperación ante el agotamiento en los equipos

Roberto Larraechea, Jefe de Proyecto de Circular HR, regresó recientemente de Londres, donde realizó un Magister en la UCL. Finalizó un programa llamado “Organizational and Business Psychology. Su tesis, se centró en estudiar el agotamiento de los trabajadores y los factores que lo gatillan. Este estado afecta directamente la calidad de vida de las personas y su productividad. A través de esta entrevista exploramos las formas en que se puede evitar y revertir. Esto es clave, debido a los niveles de agotamiento en Chile y sobre todo en tiempos en que las formas de trabajo cambian de manera constante, por factores como la tecnologización.

¿Qué alertas dentro de la organización indican que es necesario buscar estrategias de recuperación?

 

Lo ideal como método de alerta es que las empresas cuenten con sistemas de monitoreo y diagnóstico del nivel de desgaste de sus colaboradores. Por ejemplo, mediciones de agotamiento, burnout o riesgos psicosociales son muy útiles, especialmente cuando se monitorea de manera periódica y se compara con resultados anteriores.

 

Lo óptimo es no esperar a detectar un problema para actuar. Las estrategias de recuperación debieran aplicarse siempre de manera preventiva y cada colaborador debiera saber muy bien qué tipo de estrategias se adecúa mejor a sus características personales y a los desafíos actuales en el trabajo.

 

¿Qué son las técnicas de recuperación y qué beneficios reportan a las organizaciones/equipos?

Las técnicas de recuperación son acciones orientadas a que las personas restauren sus energías, capacidades y motivación, volviendo al punto en que se encontraban estaban antes de exponerse a situaciones estresantes. Por ejemplo, si alguien ha tenido un día demasiado intenso y apurado, es importante compensar al final del día y tener experiencias relajantes, lo que permitirá disminuir los niveles de activación y entregarán un respiro al organismo para que alcance a reponerse. Por el contrario, si el problema es que la persona tiene preocupaciones que no logra sacarse de la cabeza, la indicación es más bien realizar actividades que distraigan y no necesariamente preocuparse si son relajantes o no. Por ejemplo, a algunas personas les gusta hacer actividades físicas de alta intensidad, pero que al mismo tiempo los obliga a desconectarse de sus preocupaciones.

 

Recuperarse del desgaste del trabajo es como “recargar las baterías” para poder restaurar el organismo luego de que ha estado expuesto a condiciones estresantes durante el día o la semana de trabajo. Estas condiciones generan desgaste a nivel físico y psicológico, produciendo consecuencias para la salud de las personas (enfermedades coronarias, úlceras, insomnio, burnout, depresión). Por esto, el realizar de manera sistemática las acciones correctas para recuperarse del desgaste resulta crítico para mantener el bienestar en el largo plazo y regular el efecto negativo de las condiciones estresantes. Esto se traduce en la disminución de problemas de salud derivados de la tensión y ansiedad.

 

 

¿Cómo se logran estrategias de recuperación efectivas? Cuáles son las  más indicadas?

 

Las estrategias de recuperación tienen poco que ver con el tipo de empresa o las características del equipo. Más bien dependen del tipo de estresor al que estuvimos expuestos y a nuestras propias características personales. Existen cuatro experiencias de recuperación que resultan críticas de administrar a lo largos del día laboral o de la semana: desconexión mental, relajación, aprender nuevas habilidades y sentir control sobre el tiempo libre.

 

La desconexión mental y la relajación ayudan a dar un respiro al organismo, dándole tiempo para restaurarse y volver a un funcionamiento adecuado. El aprender nuevas habilidades y el sentir control sobre el tiempo libre ayudan combatir el efecto de la rutina y a mantener el entusiasmo durante el tiempo.

 

Es importante decir que cada una de las cuatro experiencias de recuperación puede lograrse a través de distintas rutas o acciones. Si bien hay recomendaciones generales, cada persona tiene que probar y aprender cuáles de las opciones propuestas le resultan más efectivas para lograr el efecto deseado.

 

  1. ¿Qué tendencias a nivel global hay en técnicas de recuperación? ¿Cuáles son las que más se están implementando de cara a las nuevas formas y dinámicas del trabajo?

 

Un tema que ha estado instalándose con fuerza es que la recuperación no sólo debe ocurrir después del trabajo. Regular el desgaste durante el día laboral es fundamental y realizar acciones de recuperación durante el día puede tener un alto impacto. Para esto, acciones como caminatas a la hora de almuerzo, siestas cortas en momentos de alto desgaste pueden ser críticos para administrar la energía a lo largo del día.

 

También se ha vuelto muy popular el mindfulness como herramienta para vivir el trabajo de forma más consciente y el contacto con la naturaleza como herramienta para disminuir la tensión. Ambos cuentan con interesante evidencia de su impacto. Finalmente, debido a la sobre tecnologización que vivimos, algunas personas han optado por mantener espacios de desintoxicación digital. Por ejemplo, poner el celular en modo avión a partir de cierta hora y no conectarlo nuevamente hasta ir camino a la oficina al día siguiente.

 

 

 

  1. Dados los índices actuales de agotamiento en Chile qué tan necesarias son las estrategias de recuperación

 

Las organizaciones chilenas que hemos estudiado reportan niveles relevantes de agotamiento asociado al trabajo. Cuando analizamos los datos obtenidos en empresas nacionales con expertos extranjeros ellos se han visto sorprendidos por el nivel de agotamiento reportado, especialmente comparado con países europeos. Por esta razón, contar con la habilidad de utilizar de manera efectiva los espacios de recuperación es una capacidad crítica que todo trabajador debiese manejar. El problema es que sentimos que sólo con salir de la oficina estamos descansando y recuperándonos, pero esto no necesariamente es así. La recuperación no ocurre sólo estar físicamente lejos del trabajo, requiere planificación y ser constante para hacer las cosas que nos aportan positivamente. Todos planificamos la jornada laboral para que sea lo más productiva posible, pero  sería importante también ser disciplinados con los  tiempos asignados a la recuperación.