“Un 38% de las principales faenas en Chile ya cuenta con Centros Integrados de Operaciones, lo que ha demostrado su relevancia, su aporte en el negocio, su conexión con las nuevas tecnologías, su impacto y por consecuencia la importancia de seguir sumando e incorporando en sus operaciones este tipo de centros” afirma Patricio Balmaceda, Gerente de Consultoría, Estudios y Eficiencia Organizacional en Circular HR.

Sin embargo, y a pesar de lo beneficioso que es integrar estos centros y tener en cuenta los modelos operativos y de negocios para implementarlos, hoy en día uno de los principales desafíos que enfrentan estos centros, es cómo organizar o reorganizar la gobernanza dentro de esta nueva forma de funcionar.

“La gran problemática que se ve es que comúnmente se está enfocando al CIO solo con una mirada tecnológica y potencialmente la de seguridad, que sin duda son muy relevantes, pero no se está conectando a todos los actores desde sus inicios, lo que trae consigo la problemática de gobernanza, ¿Quién toma las decisiones?, ¿Por qué las debe tomar?, por lo que generalmente las áreas más operativas pueden confundir el rol del CIO, pues se llega a entender como un ente fiscalizador, lo cual no es correcto”, señala Patricio Balmaceda.

El ideal de un centro integrado de operación es contar con facilidades y facultades que permitan la toma apropiada de decisiones y contar con la capacidad de llevarlas a cabo en la realidad, en la cual se puedan realizar a distancia operaciones de máquinas, camiones, entre otros. Y por otra parte, el gestionar las actividades de los procesos involucrados y cumplir con una planificación maximizando así los gananciales planteados previamente.

“Nosotros siempre hemos planteado que el modelo asociado a un centro integrado de operación se compone por personas y se compone por infraestructura, pero el conjunto es el que te va generando efectivamente un impacto en tu modelo de negocios o en tu estrategia. Si tú solamente te vas al momento de tecnología, y no hay foco en la gobernanza y las comunicaciones entre operadores en recursos humanos no funciona, el mismo centro se puede caer”,  afirma Patricio Balmaceda.

Es así como la gobernanza se integra primero entendiendo claramente cuál es el objetivo del CIO, para que está o por qué nace, lo que define posteriormente los roles tanto dentro como en el entorno de éste. Es decir, generando un cambio cultural de la forma de operar que permite que desde el centro, se pueda tener una mirada de negocio global más que particular, donde se logre entender que las decisiones que emanan desde el CIO están con orientación a una visión integral por sobre potestades locales (procesos). 

¿Cuáles serían entonces algunos de los cargos claves a definir? Según la experiencia del equipo de Circular HR, que ya cuenta con experiencia en minería y centros de monitoreo de Sernageomin y el Centro Sismológico de la Universidad de Chile, los cargos claves dentro de un Centro Integrado son:

–  Gerente/Líder CIO: Lidera las acciones para el cumplimiento del Plan de Producción de la Compañía desde el Centro Integrado de Operaciones.

– Ingeniero Control Procesos: Asegura la continuidad del proceso productivo, operando y monitoreando actividades propias de su especialidad que permitan controlar los resultados y cumplir con las metas de producción en base a los estándares esperados.

-Ingeniero Monitoreo y Condiciones: Asegura la continuidad del proceso productivo, cuidando de los activos críticos de la compañía mediante el monitoreo de las condiciones y rendimientos de estos.

-Especialistas Tecnología Información (plataformas-sistemas): Asegura la disponibilidad y confiabilidad de los sistemas de control automáticos de procesos, velando por el uso eficiente de las tecnologías, promoviendo y facilitando la utilización de éstas.